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30 sept. 2009

50 Centavos Atlihuayán, Morelos. GB# 279

Estas monedas fueron acuñadas en la Hacienda de Atlihuayán, muy cerca de Yautepec, Estado de Morelos

Yautepec es actualmente, un Municipio del Estado de Morelos, rico por su agricultura, pero sobre todo, por sus yacimientos minerales, muchos ellos, aún sin explotar. Fue cuartel general de Emiliano Zapata y muy cerca de este poblado estaba la hacienda de Atlihuayán, lugar en el que según la opinión de muchos, fueron acuñadas estas monedas durante la Revolución Mexicana.

“Las monedas revolucionarias del Estado de Morelos se acuñaron en lo que fue la hacienda azucarera de Atlihuayán por orden del general zapatista Amador Salazar. La acuñación, sólo en cobre, se efectuó a fines de 1915 y principios de 1916”. 1
La moneda ilustrada está catalogada como la GB# 279.  Hay otras variedades de esta denominación.

Anverso.- El Escudo Nacional con el águila volteando a la derecha, sobre la guirnalda y la leyenda “República Mexicana”.

Reverso.- El número “50” sobre el signo de centavos, abajo una corona de laurel y sobre el valor la fecha: “1915”.

Fuentes:

1. “La Moneda Mexicana, su historia”, José Manuel Sobrino, Banco de México, S.A., México, 1972. Pág. 264














27 sept. 2009

2 Pesos Campo Morado

Su diseño es muy parecido a las de Guerrero, de la misma denominación

Estas piezas fueron elaboradas durante la Revolución Mexicana, con plata procedente del mineral Campo Morado, en el Estado de Guerrero.




Alejandro Cortina y Cortina, publicó en el Boletín # 167 de la Sociedad Numismática de México: “En el sur, en las sierras de los estados de Morelos, México y Guerrero, se alzó la figura de otro personaje revolucionario: Emiliano Zapata. Sus ideales u anhelos, desvirtuados frecuentemente en épocas posteriores por conveniencias políticas, eran inflexibles e inquebrantables. Se plasmaron en el Plan de Ayala y se sintetizan en el lema ‘Reforma, Libertad, Justicia y Ley’. Con este axioma se rubricaron sus documentos y se estamparon casi todas sus monedas”. 1 Zapata, a quien se atribuye la acuñación de un importante número de monedas de la Revolución, fue un incansable defensor de sus ideas agrarias.

Muy parecidas a otras monedas fabricadas en Guerrero, la que presentamos en esta ocasión se distingue por la presencia de las iniciales “Co. Mo.”, en el exergo. Referentes precisamente a “Campo Morado”.



Anverso.- El Escudo Nacional con el águila volteando a la derecha. Sobre ella, la leyenda “República Mexicana”; abajo, “Dos Pesos. Gro. 1915”.



Reverso.- Un sol radiante, cuyos rayos se enciman con la inscripción “Oro: 0, 595”. Dos montañas y un volcán. En el exergo la ceca “Co. Mo.”, con una raya bajo cada “o”, y sobre todo el diseño, la leyenda: “Reforma, Libertad, Justicia y Ley”.



Fuentes:
1. “Sociedad Numismática de México, A.C., Quincuagésimo Aniversario”, Boletín 194-196, 2002. Pág. 108

















23 sept. 2009

1 Real Felipe II

Primeras monedas macuquinas

Felipe II fue sucesor de su padre, Carlos I de España. Gobernó de 1556 hasta su muerte en 1598. Fiel seguidor de la religión Católica, sus convicciones en este respecto fueron tan fuertes, que terminaron en una histórica derrota contra la reina Isabel I de Inglaterra.


Al terminar la acuñación de las piezas conocidas como de “Carlos y Juana”, inició otra en nuestra numismática, la moneda macuquina que se caracteriza por su mala fabricación; esto fue en el año 1572. Su manufactura era manual.

Respecto a las monedas de tipo macuquino, José Manuel Sobrino comenta: “El significado de este adjetivo ha sido motivo de diversas interpretaciones; en lo único en que se está acorde es en considerar como moneda macuquina a la acuñada toscamente en cospeles irregulares, sin cordón, de espesor variable y que en México se fabricó hasta que, por real cédula de Felipe V, de 9 de junio de 1728, se dispuso el cambio total de los tipos monetarios circulantes de oro y plata”. 1


Las piezas de 1 Real, tienen las siguientes características:


Anverso.- En escudo de armas, la ceca, la inicial del ensayador. No se indica el valor en esta denominación. La inscripción: “Philippvs II Dei Gratia”.


Reverso.- Una cruz, los leones y castillos y la leyenda “Hispaniarvm Et Indiarvm”. Dice José Manuel Sobrino: “Figura una cruz unilateral potenzada pometeada, es decir que sus brazos rematan en dos horcas divergentes y una esfera; otras veces rematan en tres puntas, asemejándose a las flordelisadas. Estas cruces características sólo se encuentran en las monedas labradas en la Casa de México, con excepción quizá de las primeras que se acuñaron; la cruz se encuentra rodeada por un arco ornamental de líneas curvas…” 2 Otra fuente, agrega: “La cruz del reverso con puntas redondeadas, distinguía a las monedas de México de las acuñadas en otras Casas de Moneda hispanoamericanas que empleaban una cruz potenzada o de Jerusalén”. 3



Fuentes:
1. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1989. Pág. 24
2. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1972. Págs. 25-26
3. “Casa de Moneda de México, Presencia en el Mundo”, Miguel Angel Porrúa, México, 1990. Pág. 73












19 sept. 2009

1 Centavo Plomo, Durango

Esta moneda fue acuñada en la ciudad de Durango

El Estado de Durango, en 1914 –en plena Revolución Mexicana- estaba controlado por los villistas. Ya se habían acuñado en Cuencamé las célebres piezas con la leyenda de “Muera Huerta”; sin embargo, la necesidad de moneda fraccionaria obligó a los revolucionarios a fabricar piezas de baja denominación que facilitaban las transacciones. Los centavos a los que aquí nos referimos, seguramente fueron acuñados en la capital del estado.

Estas piezas revolucionarias de tan sencillo diseño, fueron también acuñadas en plomo, y son prácticamente idénticas a las existentes en cobre. Existen muchas variedades en las monedas de esta denominación, ya sea en el estilo de sus letras y números, así como en el resultado de la combinación de estas variantes.




Anverso.- Al centro y sobre tres estrellas, la fecha “1914” y sobre ésta, “E. de Durango”.




Reverso.- El valor representado por un número “1” largo, sobre la abreviatura “Cent”. Todo rodeado por unos puntos irregulares.

Pieza catalogada como GB 112.













8 Reales de Fernando VI

En 1754 se la columna izquierda de Hércules cambia de “Real” a “Imperial”

Fernando VI también fue hijo de Felipe V. Se casó a los 16 años de edad con Bárbara de Braganza, quien murió sin darle herederos. La pérdida de su esposa lo llevó a una profunda crisis emocional que no pudo superar. Murió en 1759

Las piezas de tipo columnario correspondientes a este monarca, se acuñaron entre 1747 y 1760, inclusive un año después de su muerte.

José Manuel Sobrino, apunta: “Durante el reinado de Fernando VI se dictan las ordenanzas del 1 de agosto de 1750 para la Casa de Moneda de México y demás de América ‘en lo que sea adoptable’. En ellas se señalan derechos y obligaciones de los ministros, oficiales y operarios de las cecas. La real cédula de 4 de mayo de 1754 dispone que en América sólo circulen las monedas acuñadas en sus propias cecas”. 1

Anverso.- El Escudo coronado de España y la leyenda: “Ferdnd VI. D.G. Hispan. Et Ind. Rex”. La denominación “8” Reales y la inicial del ensayador.

Reverso.- Los dos mundos unidos bajo una corona y sobre las aguas del océano, las dos columnas de Hércules con la inscripción “Plus Ultra”. La leyenda: “Vtraque Vnum”, la ceca “Mo” y la fecha.

“En 1754, en las monedas de 8R la corona encima de la columna izquierda de Hércules, se convierte de real en imperial y la columna de la derecha conserva su misma columna real”. 2 Antonio Deana Salmerón, escribió en el Boletín #80 de la Sociedad Numismática de México: “Nadie ha podido dar una explicación ni una razón poderosa para haber efectuado tal cambio en las coronas. Sólo se dice que se quiso dar el título de Emperador a Fernando VI, título ostentado por el Emperador Carlos V, que al mismo tiempo era llamado Carlos I de España”. 3


Fuentes:
1. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1989. Pág. 30
2. “Casa de Moneda de México, Presencia en el Mundo”, Miguel Angel Porrúa, México, 1990. Pág. 85
3. “Sociedad Numismática de México, A.C., Quincuagésimo Aniversario”, Boletín 194-196, 2002. Pág. 43
















15 sept. 2009

8 Reales L.V.O.

Fueron acuñados en la Casa de Moneda Provisional de Zacatecas

Al iniciarse el movimiento de Independencia en México en 1810, la lucha armada impidió el abastecimiento de la moneda a través de todo el país, por esta razón, se establecieron Casas de Moneda provisionales en muchos Estados. Tanto realistas como insurgentes tuvieron que recurrir a moneda provisional o de necesidad. De 1810 a 1821 surge una interesante etapa en la Numismática Mexicana, con interesantes pero rudimentarias acuñaciones que se hicieron en varias entidades, una de ellas, quizá la más prolífica: Zacatecas. Su primer director fue Manuel Ramos. 1

Escribe José Manuel Sobrino: “La autorización para erigir esta casa provisional fue otorgada en octubre de 1810 por el Conde de la Laguna, Intendente de la Provincia de Zacatecas, y las operaciones de acuñación comenzaron el 14 de noviembre de 1810… El licenciado Ignacio López Rayón entró a la ciudad de Zacatecas el 15 de abril de 1811 y salió de ella el 1º de mayo del mismo año. En ese breve período, López Rayón, constituido en jefe de la insurrección debido a la captura de Hidalgo, adquirió importantes cantidades de metal e hizo acuñar monedas de ocho reales con los troqueles que había en la casa provisional de Zacatecas”. 2

La pieza a continuación descrita, corresponde a un segundo tipo troquelado exclusivamente en el segundo trimestre de 1811, y que tienen un poco mejor acabado que las primeras emitidas a finales de 1810 y principios del siguiente. Su contenido en plata es de 0.9030.

Anverso.- El Escudo Real, con los castillos y leones; las dos columnas con la inscripción “Plvs Vltra” la leyenda: “Ferdin VII Dei Gratia”. El valor “8R” y la fecha “1811”.

Reverso.- Dentro de un medio círculo punteado, una representación del Cerro de la Bufa con una cruz en su parte más alta. En la parte de abajo, las iniciales “L.V.O.” (Labor Vincit Omnia) 3, que se traduce por “el trabajo lo vence todo”. La leyenda “Moneda Provisional de Zacatecas”.

Enrique Torres de Alba, publicó en el Boletín # 101 de la Sociedad Numismática de México: "El lema del escudo de Zacatecas, escogido por Felipe II ‘Labor Vincit Omnia’, fue tomado de un verso de las Geórgicas en el que Virgilio canta la apoteosis del trabajo: …Labor omnia vincit, Improbus, et duris urgens in rebús egestas. (Todo lo vence el trabajo ímprobo aún a la miseria que estimula en las arduas pruebas). Es aquí donde se genera, con una simplificación del escudo de Zacatecas el anverso de la moneda Provisional de Zacatecas que conocemos como moneda L.V.O.” 4


Fuentes:
1. “La Casa de Moneda de México a más de 450 años”, Miguel Angel Porrúa, México, 1989. Pág. 82
2. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1972. Pág. 58
3. Op. Cit. Pág. 60
4. “Sociedad Numismática de México, A.C., Quincuagésimo Aniversario”, Boletín 194-196, 2002. Pág. 55

8 sept. 2009

8 Reales Columnarios de Carlos III

Con este monarca termina la acuñación de moneda Columnaria


El rey Carlos III fue hijo de Felipe V; antes de ser coronado como monarca español, ya era rey de Nápoles. Destacó en muchos aspectos, principalmente por la forma en que llevó a sus gobernados a la modernidad, aunque en la gran mayoría de los casos el precio que tuvieron que pagar a través de impuestos fue muy alto. Gobernó de 1759 a 1788.

“Creó academias, protegió la agricultura, estableció el Banco de San Carlos y a él se debe la fundación en Nueva España de la Real Academia de San Carlos de Bellas Artes según Real Orden del 25 de diciembre de 1783, permaneciendo la Escuela sus primeros cuatro años en la Casa de Moneda”. 1

Carlos III supo capitalizar la prosperidad lograda por sus antecesores y justo durante su reinado se realiza la última emisión de moneda “Columnaria”, para dar paso, a la “de Busto”. En 1772 se ordenó la suspensión de la moneda de este tipo y se otorgó el plazo de un año para sustituirlas por las de nuevo diseño con el busto del soberano. Dice José Manuel Sobrino: “A pesar de la prohibición de continuar troquelando moneda columnaria, parece ser que ésta siguió labrándose en cantidad reducida durante el primer trimestre de 1772, según se desprende de la ordenanza de Carlos III, que estipulaba que, a partir del 29 de mayo de 1772, toda la acuñación debía ser del tipo ‘de busto’.” 2

Estas monedas pesan 27.0674 gramos y su contenido en plata es de 0.9170.

Antonio Deana Salmerón, escribió: “Las monedas de 8 Reales que indudablemente son las más atractivas fueron reducidas en su tamaño y por lo regular tienen un diámetro de 38 mm. aunque son de mayor espesor a fin de dar el peso de 27 gramos. Esto las hace lucir menos, si las comparamos con las ostentosas piezas de Felipe V y de Fernando Vi que sí lucen con el arte barroco dieciochesco”. 3

Anverso.- El escudo de León y Castilla coronado, la inicial del ensayador y el valor “8”. La leyenda “Hispan Et Ind Rex Carolvs III D.G.”.

Reverso.- Los dos mundos bajo una misma corona, sobre el mar. Las columnas de Hércules, coronadas, con el texto “Plvs Vltra”. El año y la ceca “Mo”. La leyenda: “Vtraque Vnum” (de dos, uno).


Fuentes:
1. “Los Escudos de los Reyes de España en las Monedas Coloniales de México”, versión castellana de Luis Enrique Ruiz, Sociedad Numismática de México, 1962. Págs. 82-83
2. “La Moneda Mexicana, su historia”. Banco de México, S.A., México, 1972. Pág. 40
3. “Sociedad Numismática de México, Boletín 189”, México, 2000. Pág. 37