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28 nov. 2009

25 CENTAVOS DE LA REPÚBLICA, TIPO BALANZA

Fueron acuñadas en diez Cecas de la República Mexicana

Las Casas de Moneda de Culiacán, Durango, Guadalajara, Álamos, Chihuahua, Guanajuato, Hermosillo, Ciudad de México, Potosí y Zacatecas, acuñaron esta moneda de plata de 25 centavos, tipo balanza.


Estas monedas salieron a la circulación por vez primera en 1869 y se acuñaron por última vez en 1892 (Cn). Tendrían que pasar casi sesenta años para que se volviera a usar este diseño en piezas de la misma denominación, esto fue hasta 1950 en que se retomó el diseño de la balanza en piezas de 25 centavos, pero con mucho menor contenido de plata (Ley 0.300) que las primeras, con 0.9030 de plata, la mayoría de ellas (Mo 0.9027).


Anverso.- El Escudo Nacional con el águila de frente volteando a la derecha, está postrada en los nopales y las ramas de roble y olivo. En el exergo la fecha y arriba, en semicírculo, “República Mexicana”.


Reverso.- Un juego de balanzas al centro, que representan al Poder Judicial; están sobre un pergamino con la palabra “Ley”, que representa al Poder Legislativo; se distingue una espada que representa al Poder Ejecutivo. Sobre este conjunto el gorro frigio resplandeciente, con la palabra “Libertad”. Abajo, en medio círculo: “25 Centavos”, la ceca de la Casa de Moneda que la acuñó, las iniciales del ensayador y la Ley de plata con que fue acuñada expresada en milésimos.


Probablemente las fechas más escasas y cotizadas en el mercado numismático, sean: Cn 1871, Cn 1872, Cn 1875, Cn 1880, Do 1878/7 y A 1881, entre otras. 1


Fuente:
1. “2008 North American Coins & Prices”, David c. Harper, Krause Publications, Iola, WI.





22 nov. 2009

1/4 DE REAL DE SONORA

Estas monedas de cobre se acuñaron en 1859, 1861, 1862 y 1863

El Estado de Sonora no estuvo exento de la falta de moneda fraccionaria que ayudara en las pequeñas transacciones comerciales; así que con fecha 1859 y posteriormente de 1861 a 1863, hizo acuñar estas monedas de cobre, que desafortunadamente también tuvieron el rechazo de la sociedad, a tal grado, que se tuvieron que tomar medidas especiales.


Alberto Francisco Pradeau, escribió: “Al parecer, la moneda de cobre sólo era aceptada en determinados centros mercantiles, y para evitar la acumulación de ella y el consiguiente descuento que ocurriría, don Ignacio Pesqueira emitió la circular del 9 de mayo de 1862, en la que declaraba ‘que la moneda de cobre circule y sea de forzoso recibo en todos los Distritos y poblaciones del Estado, sin excepción alguna’ añadiendo que todos los pagos de contribuciones e impuestos del Estado y municipales debían hacerse en moneda de cobre”. 1

Las monedas fechadas en 1859, según comenta Pradeau, fueron hechas en la Casa de Moneda de Culiacán, mientras que las tres emisiones posteriores, se acuñaron en la ceca de Hermosillo.

Estos cobres están catalogados como KM# 365 y esta es su descripción:

Anverso.- El Escudo Nacional con el águila hacia la derecha y devorando una serpiente en el pico; en la parte inferior las tradicionales ramas y en la parte superior, en semicírculo, de manera abreviada: Estado Libre y Soberano de Sonora.

Reverso.- La figura femenina de la Libertad al centro, sentada y volteando a la izquierda; tiene una varilla y sobre ella el gorro frigio; la leyenda “Una Cuartilla de Real” y la fecha.

Su módulo es de 32 mm.

El Estado de Sonora, al igual que muchos otros, pronto se vio con un gran número de monedas de cobre, que los hizo tomar todo tipo de medidas, para empezarla a retirar de la circulación, proceso que duró varios años.


Fuentes:
1. “Historia Numismática de México de 1823 a 1950”, Tomo Segundo, Sociedad Numismática de México, 1960. Págs. 59-60.











18 nov. 2009

1 Peso de Guerrero

¿Una moneda de la Revolución que contiene oro?
Emiliano Zapata ordenó la acuñación de estas monedas en el Estado de Guerrero. En estas piezas –a diferencia de Campo Morado ó Taxco, por ejemplo- sólo aparece la abreviatura “Gro.” como indicativo del lugar en donde fue acuñada. Otra característica muy importante que nos habla de su autor, es la leyenda: “Reforma Libertad Justicia y Ley”, ideales que siempre acompañaron a este personaje.

Alejandro Cortina y Cortina, en el Boletín # 167 (1995) de la Sociedad Numismática de México, comenta que “se considera muy probable que la mayoría de las piezas de Guerrero fueron hechas en la Hacienda de Atlixtac, lugar donde se tuvo la maquinaria adecuada y que durante un largo periodo permaneció en poder de las fuerzas zapatistas”.

Cuando cierta tropa revolucionaria lograba tomar por las armas algún poblado con centro minero, se adueñaba, desde luego, de los metales que ahí se encontraban; algunos de ellos, como es de suponer, estaban aun “sin apartar”, es decir, sin haber realizado el proceso a través del cual se separan los metales: se extrae el oro que se encuentra mezclado en la plata.

Las monedas del Estado de Guerrero, en sus denominaciones de 1 y 2 Pesos, tienen inscrita la palabra “Oro” en su reverso. ¿Esta moneda de la Revolución Mexicana contiene oro? La respuesta nos la dio el profesor Bernardo Eguia Lis, quien en 1955 fue comisionado por la Sociedad Numismática de México para encabezar un estudio que arrojó la siguiente conclusión: “Oro: 0.300 y Oro: 0595 no indican ley de oro en milésimos, sino probablemente contenido de gramos en oro en cada pieza (aproximadamente 0.257 y 0.486 gramos en las de 1914 de uno y dos pesos), esto en cuanto a las monedas de 1914; en cuanto a la de un peso de 1915, el Oro G. 0.300 no tiene justificación y es mentira, pues la ley de oro es de 0.003 (3 milésimos) y el contenido en la pieza es de 0.039 (39 miligramos). En la de dos pesos de 1915 tiene validez lo dicho para la de 1914”. 1

Es muy probable que Zapata haya tenido conocimiento de que los metales que poseía y con los cuales pretendía fabricar estas monedas de plata, estaban sin apartar, lo cual favoreció sus pretensiones, pues con ello, y es más, incluyendo en cada pieza la palabra “oro”, se tendría una mejor aceptación como pago a sus hombres.

Dice A. Cortina: “Zapata siempre tuvo pretensiones de legalidad. Este afán también se reflejó en sus monedas. Durante 1914 la emisión predominante fue la de plata; al año siguiente seguramente este metal comenzó a escasear y la mayoría de las acuñaciones fueron en cobre. Las piezas de uno y dos pesos eran de menor tamaño que las monedas oficiales. Como compensación por disminuir la cantidad de plata aparece en ellas la leyenda ‘Oro: 0,300’ en las de un peso y ‘Oro: 0,595’ en las de dos. Deducimos que estas cifras se refieren a gramos. Análisis posteriores han indicado que efectivamente existe en ellas una pequeña cantidad de metal áureo; posiblemente apartar los metales era costoso y complicado; tal vez por ello se redujo el tamaño y en compensación se indicó en las propias piezas el contenido del preciado elemento”. 2

La descripción de la moneda de 1 Peso del Estado de Guerrero (KM# 641), es la siguiente:

Anverso.- El Escudo Nacional con el águila de frente pero volteando hacia la derecha, la leyenda “República Mexicana” y, en el exergo, el valor de “Un Peso”.





Reverso.- El gorro frigio resplandeciente rodeado a tres cuartos por una guirnalda de laurel y encino; sobre él, en dos renglones, la inscripción “Gro. Oro: 0.300” rodeada de la leyenda “Reforma Libertad Justicia y Ley”; en el exergo, la fecha “1914”.




Existen muchas variedades de esta moneda, la gran mayoría de ellas fechadas en 1914 y sólo una en 1915: Carlos Gaytán reporta 16 variedades; Guthrie – Bothamley, 17; y Utberg, 8.




Fuentes:

1. “Sociedad Numismática de México, Boletín No. 36”, X Aniversario. México, 1962. Pág. 145.
2. “Sociedad Numismática de México, Quincuagésimo Aniversario”, el Boletín Numismático, artículo de Alejandro Cortina, México, 2002. Pág. 109



12 nov. 2009

1 Peso Sinaloa de la Revolución

Se hicieron fundidas en moldes de arena, usando como modelo piezas de 8 Reales republicanos y 1 Peso porfiriano

Probablemente una de las piezas más rudimentarias y mal hechas de la Revolución Mexicana, sea precisamente la moneda de 1 Peso fabricada en Sinaloa, hacia 1913, quizá por órdenes del general Rafael Buelna. Es una moneda vaciada, es decir, fundida, y seguramente una de las primeras de ese período.

José Manuel Sobrino, explica: “Estas monedas se hicieron fabricando moldes de arena y utilizando como modelo monedas de 8 reales del cuño oficial de las troqueladas entre 1898 y 1909. La emisión, muy defectuosa, fue de 25 mil piezas de un peso. Poco después, estas monedas fueron ensayadas y se encontró que tenían un ligero contenido de oro y que pesaban un quinto más que el peso común (32.7 gramos, aproximadamente), por lo cual se procedió a recogerlas y fundirlas. Los pesos que se escaparon de la fundición fueron resellados por el general Juan Carrasco con las iniciales G.C.”. 1 Algunos interpretan estas letras como “General Carrasco”, otros, como “Gobierno Constitucionalista”.

Poco después se hizo una segunda emisión, un poco mejor fundidas, pero irregulares en sus bordes, por lo que tuvieron que limarlas. Alejandro Cortina y Cortina, escribió en el Boletín #167: “Fueron hechas con el metal procedente del mineral de Pánuco. También son conocidas como ‘pesos carrasqueños’, lo que se debe al general Juan Carrasco… Este personaje, a quien apodaban ‘El Calero’, por haber trabajado en unas minas de cal, estaba entonces a las órdenes de Buelna y posteriormente se uniría al carrancismo”. 2

Carlos Gaytán, por su parte, señala: “El señor Wood, en 1928, dio la versión que este tipo de ejemplares había sido manufacturado primero por el General Rafael Buelna en Rosario, Sin. y luego por el General Juan Carrasco en Culiacán, la Capital de ese Estado, en el Otoño de 1913. Pero en una sesión de la Sociedad Numismática de México –mayo de 1968-, un ameritado revolucionario, el ingeniero Juan de Dios Bátiz, iba a sustentar una conferencia que al fin no fue rendida por motivos de última hora, pero corrió la versión de que el mencionado ingeniero Bátiz afirmaba que todas las piezas tipo Sinaloa – Vaciadas habían sido elaboradas en una sola población del Estado –parece que en el Mineral El Refugio-, y que, no habían sido hechas en 1913 sino en Julio de 1914”. 3

Así que ciertamente no sabemos en qué poblado de Sinaloa se hicieron, ni si fue en 1913 ó 1914; pero de lo que no nos queda la menor duda, es que estamos ante las monedas más ilegibles de toda la Revolución Mexicana. En lo personal, son las únicas piezas fundidas de este período, que reconozco como auténticas.

Anverso.- Se logra distinguir el Escudo Nacional tipo de las monedas de 8 Reales o de 1 Peso porfiriano.

Reverso.- Se logra distinguir el gorro frigio resplandeciente, según la pieza que se haya usado de molde, sea de 8 Reales o de 1 Peso.


Fuentes:
1. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1972. Pág. 237
2. “Sociedad Numismática de México. Quincuagésimo Aniversario”, México, 2002. Pág. 105
3. “La Revolución Mexicana y sus monedas”, Editorial Diana, México, 1969. Págs. 216-217














7 nov. 2009

El “gorro frigio”: símbolo de libertad

Fue incluido en muchas monedas mexicanas… y de otros países

La región de Phrygia, o Frigia en castellano, estaba ubicada en Asia Menor; hoy estaría en lo que actualmente es Turquía. En esta región nació una prenda muy peculiar: un gorro, que al parecer -junto a túnicas y capas- era parte del atuendo que usaban principalmente los orientales.


Con el Imperio Romano, fue conocido como “pileus”; este accesorio fue retomado para ser usado por los esclavos que dejaban de serlo, como un signo de libertad. Después de la muerte de Julio César y como símbolo de liberación de la tiranía del emperador, se acuñó una moneda en la que se incluía en el diseño el mencionado gorro.







Pierre Miñón M., comenta: “Los frigios tuvieron influencia entre los griegos y los romanos y una de las primeras monedas en que aparece el gorro frigio es en una pieza de la región de Scylletium del s. IV ac de bronce de aproximadamente 20 mm. de módulo en la que aparece un hombre barbado usando un píleo laureado”. 1


En la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, se usó con el mismo propósito; y, durante la Revolución Francesa, se volvió a tomar esta prenda como estandarte de lucha y libertad.


Muchos países adquirieron al “gorro frigio” como signo de libertad, incluyéndolo en sus monedas y símbolos patrios. Se convirtió en un estandarte internacional usado en Repúblicas como Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, El Salvador, Nicaragua y Paraguay, por mencionar sólo algunas.


En México se usó por primera vez en codiciadas monedas de 8 Reales conocidas como de “águila de perfil” y acuñadas en la ceca “Mo” en 1823. Se siguió incluyendo el gorro frigio en las monedas de todas las denominaciones de Reales y Escudos Republicanos; en muchas de las piezas de cobre federales y de los estados; en varias denominaciones del Sistema Decimal y del siglo XX. Se usó por última vez en la moneda de circulación corriente, en 1974, con los 20 Centavos de bronce que en el anverso tienen a la pirámide de Teotihuacán y entre el número “20”, el gorro frigio resplandeciente.





Fuentes:
1. “Sociedad Numismática de México, A.C., Boletín 141-143. México, 1989. Págs. 136-137



1 nov. 2009

1/4 DE REAL DE DURANGO, 1872

Fue la última emisión de los “cobres de los Estados”

La Casa de Moneda de Durango, emitió varias piezas de cobre durante el período republicano. La pieza que ahora presentamos, está fechada exclusivamente en 1872 y fue la última moneda de cobre que se acuñó en la serie conocida como “cobres de los Estados”.


Alberto Francisco Pradeau, comenta: “Al caer parte del Estado en poder de los pronunciados por el movimiento conocido por Sufragio Libre, el gobernador, Lic. Juan Hernández y Marín, se vio obligado a abandonar la capital, la que fue ocupada por los rebeldes haciéndose cargo del gobierno el Coronel Tomás Borrego, quien permaneció en él hasta el 20 de marzo de 1872. Durante ese corto período se hizo la última emisión heterodoxa de moneda de cobre”. 1


Esta moneda, catalogada como KM# 350, tiene la siguiente descripción:


Anverso.- El águila de frente y volteando a la derecha, posada sobre el nopal; y la leyenda “Estado de Durango” al margen superior.


Reverso.- el valor “1/4” al centro, rodeado de la leyenda “Sufragio Librea” y la fecha “1872”; todo rodeado por una corona de laurel y encina.


El módulo de esta pieza es de 27mm., y su peso de 7.5 gramos.


Fuentes:
1. “Historia Numismática de México, de 1823 a 1950”, Tomo Segundo, Sociedad Numismática de México, 1960. Pág. 401.




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