No hacemos avalúos en este espacio. Le ofrecemos una disculpa.

15 sept 2009

8 Reales L.V.O.

Fueron acuñados en la Casa de Moneda Provisional de Zacatecas

Al iniciarse el movimiento de Independencia en México en 1810, la lucha armada impidió el abastecimiento de la moneda a través de todo el país, por esta razón, se establecieron Casas de Moneda provisionales en muchos Estados. Tanto realistas como insurgentes tuvieron que recurrir a moneda provisional o de necesidad. De 1810 a 1821 surge una interesante etapa en la Numismática Mexicana, con interesantes pero rudimentarias acuñaciones que se hicieron en varias entidades, una de ellas, quizá la más prolífica: Zacatecas. Su primer director fue Manuel Ramos. 1

Escribe José Manuel Sobrino: “La autorización para erigir esta casa provisional fue otorgada en octubre de 1810 por el Conde de la Laguna, Intendente de la Provincia de Zacatecas, y las operaciones de acuñación comenzaron el 14 de noviembre de 1810… El licenciado Ignacio López Rayón entró a la ciudad de Zacatecas el 15 de abril de 1811 y salió de ella el 1º de mayo del mismo año. En ese breve período, López Rayón, constituido en jefe de la insurrección debido a la captura de Hidalgo, adquirió importantes cantidades de metal e hizo acuñar monedas de ocho reales con los troqueles que había en la casa provisional de Zacatecas”. 2

La pieza a continuación descrita, corresponde a un segundo tipo troquelado exclusivamente en el segundo trimestre de 1811, y que tienen un poco mejor acabado que las primeras emitidas a finales de 1810 y principios del siguiente. Su contenido en plata es de 0.9030.

Anverso.- El Escudo Real, con los castillos y leones; las dos columnas con la inscripción “Plvs Vltra” la leyenda: “Ferdin VII Dei Gratia”. El valor “8R” y la fecha “1811”.

Reverso.- Dentro de un medio círculo punteado, una representación del Cerro de la Bufa con una cruz en su parte más alta. En la parte de abajo, las iniciales “L.V.O.” (Labor Vincit Omnia) 3, que se traduce por “el trabajo lo vence todo”. La leyenda “Moneda Provisional de Zacatecas”.

Enrique Torres de Alba, publicó en el Boletín # 101 de la Sociedad Numismática de México: "El lema del escudo de Zacatecas, escogido por Felipe II ‘Labor Vincit Omnia’, fue tomado de un verso de las Geórgicas en el que Virgilio canta la apoteosis del trabajo: …Labor omnia vincit, Improbus, et duris urgens in rebús egestas. (Todo lo vence el trabajo ímprobo aún a la miseria que estimula en las arduas pruebas). Es aquí donde se genera, con una simplificación del escudo de Zacatecas el anverso de la moneda Provisional de Zacatecas que conocemos como moneda L.V.O.” 4


Fuentes:
1. “La Casa de Moneda de México a más de 450 años”, Miguel Angel Porrúa, México, 1989. Pág. 82
2. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1972. Pág. 58
3. Op. Cit. Pág. 60
4. “Sociedad Numismática de México, A.C., Quincuagésimo Aniversario”, Boletín 194-196, 2002. Pág. 55

8 sept 2009

8 Reales Columnarios de Carlos III

Con este monarca termina la acuñación de moneda Columnaria


El rey Carlos III fue hijo de Felipe V; antes de ser coronado como monarca español, ya era rey de Nápoles. Destacó en muchos aspectos, principalmente por la forma en que llevó a sus gobernados a la modernidad, aunque en la gran mayoría de los casos el precio que tuvieron que pagar a través de impuestos fue muy alto. Gobernó de 1759 a 1788.

“Creó academias, protegió la agricultura, estableció el Banco de San Carlos y a él se debe la fundación en Nueva España de la Real Academia de San Carlos de Bellas Artes según Real Orden del 25 de diciembre de 1783, permaneciendo la Escuela sus primeros cuatro años en la Casa de Moneda”. 1

Carlos III supo capitalizar la prosperidad lograda por sus antecesores y justo durante su reinado se realiza la última emisión de moneda “Columnaria”, para dar paso, a la “de Busto”. En 1772 se ordenó la suspensión de la moneda de este tipo y se otorgó el plazo de un año para sustituirlas por las de nuevo diseño con el busto del soberano. Dice José Manuel Sobrino: “A pesar de la prohibición de continuar troquelando moneda columnaria, parece ser que ésta siguió labrándose en cantidad reducida durante el primer trimestre de 1772, según se desprende de la ordenanza de Carlos III, que estipulaba que, a partir del 29 de mayo de 1772, toda la acuñación debía ser del tipo ‘de busto’.” 2

Estas monedas pesan 27.0674 gramos y su contenido en plata es de 0.9170.

Antonio Deana Salmerón, escribió: “Las monedas de 8 Reales que indudablemente son las más atractivas fueron reducidas en su tamaño y por lo regular tienen un diámetro de 38 mm. aunque son de mayor espesor a fin de dar el peso de 27 gramos. Esto las hace lucir menos, si las comparamos con las ostentosas piezas de Felipe V y de Fernando Vi que sí lucen con el arte barroco dieciochesco”. 3

Anverso.- El escudo de León y Castilla coronado, la inicial del ensayador y el valor “8”. La leyenda “Hispan Et Ind Rex Carolvs III D.G.”.

Reverso.- Los dos mundos bajo una misma corona, sobre el mar. Las columnas de Hércules, coronadas, con el texto “Plvs Vltra”. El año y la ceca “Mo”. La leyenda: “Vtraque Vnum” (de dos, uno).


Fuentes:
1. “Los Escudos de los Reyes de España en las Monedas Coloniales de México”, versión castellana de Luis Enrique Ruiz, Sociedad Numismática de México, 1962. Págs. 82-83
2. “La Moneda Mexicana, su historia”. Banco de México, S.A., México, 1972. Pág. 40
3. “Sociedad Numismática de México, Boletín 189”, México, 2000. Pág. 37







31 ago 2009

4 Maravedís

Rescatadas del lago de Texcoco


En 1542, el virrey don Antonio de Mendoza emitió un decreto que ordenaba la acuñación de moneda de cobre en la Nueva España. La de mayor denominación, fue la de 4 maravedís.

Estas piezas fueron rechazadas por los indígenas y a pesar de la orden de usarlas como moneda corriente, eran arrojadas al lago de Texcoco. José Manuel Sobrino, apunta: “Todavía en 1545, la Audiencia de México, en carta al Rey, afirmaba su convencimiento de que la moneda de cobre debía continuarse fabricando, pero ya en 1550 los miembros del Cabildo estaban acordes en que debía suspenderse su acuñación en vista de la actitud adverse de los indígenas. Es probable que la troquelación del cobre se haya suspendido por 1551 ó 1552, pues oficialmente se le retiró de la circulación por real cédula de 1556”. 1

El mismo autor, en otra edición de su libro agrega: “Poco se sabe de la técnica de acuñación de las monedas de este periodo debido a que era uso tradicional, desde la Edad Media, que los secretos de las artes y los oficios se guardaran celosamente; los trabajadores de la casa de moneda compraban sus empleos y tenían que capitalizar una habilidad que se transmitía de padres a hijos y a costa de años de aprendizaje. No se utilizaba maquinaria; la mano de obra la proveían los indígenas y los esclavos negros, quienes hacían el trabajo rudo y sucio, en tanto que la técnica y dirección provenían de los españoles”. 2

También se hicieron monedas con valor de 2 Maravadís. Miguel L. Muñóz, escribió sobre estas piezas: “Prácticamente todas desaparecieron de la circulación. Afortunadamente, al hacer excavaciones, algunas de 4 Maravadís, muy dañadas, han sido encontradas; pero pocas, muy pocas de 2 maravadís han sido recuperadas. Esto hace de esta moneda una de las más raras y codiciadas de la Numismática Mexicana”. 3

Anverso.- Una “K” con una corona sobre ella, un león del lado derecho y un castillo del izquierdo. Bajo la letra una granada y “Mo”. La leyenda –casi siempre incompleta- “Carlovs et Iohana Reges”.

Reverso.- Una letra “I” coronada, nuevamente el castillo y el león, uno de cada lado; abajo el numeral “4” y la leyenda o parte de ella: “Hispaniarvm et Indiarvm”.


Fuentes:
1. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1972. Pág. 22
2. “La Moneda Mexicana, su historia”, Banco de México, S.A., México, 1989. Pág. 22
3. “Sociedad Numismática de México, Boletín No. 56”, México, 1967. Pág. 67