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28 de nov. de 2014

LOS “BOLOS” EN MÉXICO


Para explicarlo de manera simple, los “bolos” son el regalo que hacen los padrinos a los asistentes a una celebración especial; tradicionalmente son unas piezas o monedas que reparten o “avientan” a los niños asistentes a un bautizo.

Según la Enciclopedia de México 1 “Bolo es el regalo que hacen los padrinos del acto sacramental del bautizo a quienes concurren a la ceremonia.  Se reparte como expresión de buenos augurios para el bautizado”.

El momento de repartir el bolo era muy especial después de la ceremonia religiosa, pues los niños esperaban reunidos a la puerta del templa la salida del padrino, para gritar ¡bolo! ¡bolo! al tiempo que el padrino arrojaba al aire un puñado de monedas –a veces de plata- sobre los que se arrojaban los pequeños.

Don Benito Olmedo, en el Boletín 77 de la Sociedad Numismática de México, recuerda que “el ‘Obolo’, antigua moneda griega de poco valor (sexta parte de la dracma), se daba frecuentemente como regalo o gratificación y es de éste que toman su nombre los bolos.   Así pues cabe pensar que de los griegos a través de los romanos, llegó a la Península Ibérica y de ésta a nosotros, prevaleciendo hasta el presente”. 2  Aunque en la actualidad, por lo menos en México, la costumbre de regalar como bolo monedas se ha remplazado por pequeños cartones con imágenes llenas de buenos deseos.

Son muchos los bolos existentes en el mercado numismático, quizá uno de los más comunes es el que ilustramos a continuación:

Anverso.-
En la parte superior en semicírculo, la leyenda “República Mexicana”; al centro el águila del Escudo Nacional y en el exergo la fecha “1886”.



Reverso.-
En el exergo las ramas de laurel y olivo unidas por un moño al centro; en el campo una estrella de cinco picos y en la parte superior la palabra “Bolo”.



La pieza es de plata y mide 15 milímetros.




FUENTES:

1. Enciclopedia de México, Tomo II, 1987; Pág. 1018

2. Octubre – Diciembre 1972; Pág. 340

26 de nov. de 2014

17 de oct. de 2014

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: "ESCUDOS, REALES, PESOS Y CENTAVOS"

El viernes 24 de octubre de 2014, será presentado el libro "Escudos, Reales, Pesos y Centavos", apuntes sobre piezas relevantes de un gran patrimonio histórico de México.   La cita será a las 19:00 horas, en el auditorio del Museo Franz Mayer de la Ciudad de México, ubicado en Av. Hidalgo 45, Centro Histórico.
 
Los autores de este magnífico trabajo, son: Juan José de la Cruz Arana, Juan Cristóbal Díaz Negrete, Rocío Hernández García, Alberto Quintero Covarrubias y Marina Salcedo Fernández.
 
 
La presentación del tema estará a cargo de la maestra Marina Salcedo Fernández, de Banco de México; comentaristas: Lic. Juan Cristóbal Díaz Negrete (Banco de México) y Dr. Luis M. Gómez-Wulschner (Sociedad Numismática de México, A.C.).
 
Para mayor información y confirmar asistencia, con María Guadalupe Castro al teléfono (55)52372460 o al correo mgcastro@banxico.org.mx
 

10 de oct. de 2014

LAS ONZAS LIBERTAD


En 1982 Banco de México puso en circulación la primera onza troy con diseño “Libertad”, misma que con algunas variantes se sigue acuñando hasta hoy.

Esta moneda mexicana es de curso legal –equivalente en pesos a su cotización diaria- pero sin valor nominal y que actualmente se puede encontrar en tamaños que van desde 1/20 de onza, hasta la magnífica pieza de 1 kilogramo.

El diseño base de estas onzas es el siguiente:
 
Anverso.-

El Escudo Nacional con la leyenda “Estados Unidos Mexicanos”.
 
Reverso.-

La representación de la “Victoria alada” presente en la Columna del Ángel de la Independencia, en el fondo los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl; y los datos “1 Onza / Plata Pura / Mo”, la fecha de acuñación y “México / Ley .999”.

Estos datos varían un poco a partir de 1996.

La primera serie va entre los años 1982 y 1991; ese año y hasta 1995, sólo varió un poco el tamaño en la inscripción del valor “1 Onza”, que fue más pequeño.

En 1996 se rediseñó el Escudo Nacional del Anverso y el reverso de las onzas, presentando al ángel en una perspectiva diferente y ampliando también el campo del paisaje de los volcanes.
 
En cualquiera de sus variantes, las onzas troy siempre han sido una buena opción de ahorro.

21 de sept. de 2014

LOS CENTAVOS DE OAXACA: PRIMERO RECTANGULARES, LUEGO REDONDOS


1 Y 3 CENTAVOS

En plena Revolución Mexicana, en el año 1915, el Estado Libre y Soberano de Oaxaca acuñó monedas tipo rectangular y tipo redondas, con denominación 1 y 3 centavos. Hay que recordar que este Estado estaba separado de los demás.   José Inés Dávila asumió la soberanía de Oaxaca, al ser designado Gobernador por las fuerzas carrancistas.

Primero se acuñaron las monedas rectangulares, cuyos cospeles fueron extraídos de rollos de lámina de cobre; fueron cortados así, de manera rectangular.   José Manuel Sobrino, escribió: “Debido a la escasez de cobre, se fabricaron monedas de tres y de un centavo echando mano de tres rollos de ese metal en forma de cinta de manera que los cospeles, que se obtenían cortando la cinta, resultaron rectangulares”. 1 

 
Por otra parte, “…da noticia Sánchez Garza de que el francés Gustavo Bellón fue el encargado de la acuñación, que Teófilo Monroy fue el grabador de la mayoría de los troqueles y, antes que él, un norteamericano de apellido De Coe grabó los primeros troqueles”. 2 

Los estudiosos del tema suponen que los troqueles para estas piezas fueron hechos por Teófilo Monroy, director de esa Casa de Moneda, pues las de 3 Centavos llevan sus iniciales, al igual que muchas de las monedas oaxaqueñas de 1915, aunque antes, el  grabador en jefe era John De Coe.

En aquellos días las monedas rectangulares no tuvieron aceptación por parte de la gente, pues por su forma, se quejaban de que las esquinas de estas piezas rompían sus bolsillos; la acuñación fue suspendida inmediatamente.

Además, no se hicieron muchas monedas de 1 y 3 centavos de Oaxaca, y ante el rechazo, algunas fueron fundidas, por eso son escasas hoy día.   Refiere Carlos A. Amaya: “Según Sánchez Garza sólo se acuñaron cerca de 500 piezas rectangulares…” 3 


Es muy probable que por esta razón, inmediatamente después, se hayan acuñado las mismas denominaciones pero en cospeles redondos que para beneplácito de la gente y mayor durabilidad de sus prendas, sustituyeron a las rectangulares.

 

Fuentes:

1. “La Moneda Mexicana Su Historia”, Banco de México, S.A., 1972.   Pág. 271

2.  “La Casa de Moneda de México a más de 450 años”, Editorial  Porrúa, México, 1989.  Pág. 154

3. “Compendio de la Moneda de la Revolución Mexicana”, Primera Edición, Monterrey.   Pág. 326