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10 may. 2014

OCTAVO DE REAL DURANGO 1812 A 1818


SIGNIFICADO DEL MONOGRAMA DEL ANVERSO

En febrero de 1811, iniciaron las operaciones en la Casa de Moneda del recién fundado Estado de Durango, bajo la dirección de los comerciantes Felipe López y Manuel Iglesias. 1   Los primeros años circulaban los medios reales de Fernando VII como los de la ceca “Mo”, pero con la marca “D” de esta casa.   La necesidad de piezas de baja denominación que facilitara las operaciones en las transacciones menores, demandó la pronta acuñación de moneda fraccionaria.

Escribe José Manuel Sobrino, “…resultaba aún de una denominación demasiado grande para efectuar las pequeñas transacciones de la población económicamente débil, por lo que se procedió a la fabricación de octavos de real de cobre”. 2   

En los años 1812 y 1813 se labró una primera variedad de estas piezas, en las que no se incluye las ramas de laurel y roble; luego, con una pequeña variación en el reverso y ya con la guirnalda, de 1814 a 1818 surge una segunda variedad.
 
 

Las piezas tienen en el Reverso la inscripción: “En Durango Octavo de Real”, abajo las ramas de laurel y roble y en el exergo el año de acuñación.

En el Anverso y sobre la corona real, un monograma doble de Fernando VII.
 
 

Pero ¿qué significa este monograma..?

Un breve artículo del Boletín 66 de la Sociedad Numismática de México, de 1970 3, nos lleva a una interesante descripción de las tres partes que lo integran:

a)      Una parte central con las letras “V” y “A” que abrevian la palabra “VIVA”.

b)      Una parte izquierda en la que se distingue una “F” con una pequeña “o”, que refieren al monarca “Fernando”.

c)      Una parte derecha en la que se aprecia un “7” y la pequeña “o”, que se refiere a “Séptimo”.

 

Fuentes:

1.        “La Casa de Moneda de México a más de 450 años”, Editorial Porrúa, México, 1989.  Pág. 79

2.        “La Moneda Mexicana Su Historia”, Banco de México, S.A., 1972.  Pág. 54

3.        Op. Cit., Pág. 130

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